En un estudio complementario al publicado recientemente acerca de la incidencia del fenómeno del sexting entre los menores estadounidenses, los investigadores del Centro de Investigación sobre Delitos contra los Niños de la Universidad de New Hampshire han publicado cifras relacionadas con los casos se sexting que acaban en manos de la policía.
Según su estudio la policía de ese país trató en 2008 y 2009 casi 3.500 casos de sexting (definido a efectos del estudio como imágenes sexuales producidas por menores susceptibles de ser consideradas pornografía infantil). En 2/3 de los casos existían condiciones agravantes:
- En un 36% de los casos había un adulto implicado. La mitad de esos adultos tenían entre 18 y 25 años. De los casos en que había adultos, un 5% eran los menores quienes enviaban sus desnudos a los adultos en busca de sexo, es decir, casi un 2% del total de casos.
- En un 31% había algún menor que había actuado con malicia, de manera abusiva o sin consentimiento. Es decir, o había intentado causar mal (sextorsión, abuso sexual, malicia…) o había hecho un uso ilícito (creación o distribución de las imágenes sin el conocimiento del menor o la menor retratada o contra su voluntad). El 18% de estos casos (casi el 6% del total) el comportamiento era gravemente delictivo al implicar sextorsión o abuso sexual. En la mayoría de casos (57%, el 17% del total) se trataba tan sólo de distribución del sexting sin autorización. Los autores identifican como causa frecuente, una ruptura de pareja.
En su mayoría los casos (63%) no pasaron más allá de los teléfonos móviles, es decir: no acabaron en Internet. Concluyen por ello que la mayoría de los incidentes de sexting no llegan a trasladarse a la Red.
Sólo en unos pocos casos algún implicado acabó siendo registrado públicamente como delincuente sexual (en los EE. UU. y otros países existen ese tipo de registros públicos donde se publican los nombres de personas condenadas por delitos de tipo sexual). Las detenciones son raras en los casos en que no hay adultos implicados, a no ser que haya abuso sexual entre los menores o chantaje.
En dos de cada tres casos las imágenes mostraban los genitales o relaciones sexuales, y por tanto serían pornografía infantil según las leyes federales de los EE. UU. En el 84% de los casos había habido distribución de las imágenes.
En cuanto a cómo gestionó la policía los diversos casos:
- 62% de los casos con adulto implicado llevó a una detención.
- Hubo también detenciones en el 36% de los casos menor-menor. En el 70% de las detenciones se trataba de menores que habían abusado sexualmente de otros y que habían grabado o fotografiado dicho ataque. Otro 20% habían camelado a otros menores para enviarles fotos de sexting a través de Internet.
- En los demás casos, hubo detención en el 18% de los sucesos de sexting denunciados.
Los autores advierten de que los casos que llegan a la policía no son representativos del conjunto del sexting juvenil pero sí que son una de las fuentes más sistemáticas y completas disponibles sobre el problema, sobre todo acerca de sus implicaciones delictivas.
La clasificación de los casos de sexting que realizaron los autores fue la siguiente:
- Casos de sexting con agravantes:
- Adultos implicados.
- Menor actuando con malicia.
- Casos de sexting normales:
- Dentro de una pareja.
- Búsqueda de atención o ligue.
- Otros tipos.
Los investigadores concluyen que el sexting, incluso cuando entra dentro de lo ilegal o denunciable, constituye un fenómeno muy variado. En ocasiones hay elementos delictivos graves (chantaje, abuso sexual, relaciones ilícitas con adultos…) pero en otro 33% de casos no existe tal gravedad y son más bien debidos al interés por experimentar, a una relación sexual de pareja o al flirteo. Los 1.750 casos por año que estima el estudio son una cifra relativamente baja, para los autores del informe, para un país como los EE. UU. No obstante, avisan de que no sirve para estimar la prevalencia del sexting pues la inmensa mayoría de casos no llega a manos de la policía.
Apuntan también a que el intercambio de imágenes de sexting juega un papel relevante en las relaciones sexuales ilícitas entre adultos y menores y que supone un reto para padres, pediatras y autoridades porque el o la menor puede sentir un vínculo muy fuerte con el adulto y no sentirse víctima de él (o ella). También llaman la atención sobre los casos de menores muy jóvenes que están usando el sexting para llamar la atención de los demás.
Fuente: CCRC.

Dos adolescentes se delatan como autores de un robo al publicar las fotos del botín en Tuenti
No sólo ha sucedido tras los saqueos durante los disturbios en Inglaterra. En España los delincuentes de la generación digital también alardean despreocupadamente de sus robos en las redes sociales.
La Policía nacional detuvo el pasado martes a dos individuos de 19 años a los que se acusa de un presunto delito de robo con fuerza en las cosas.
Los detenidos habían publicado en la red social online Tuenti fotografías en las que aparecían junto a los objetos informáticos sustraídos, aunque posteriormente las retiraron, supuestamente al darse cuenta de que podían ser prueba del delito.
La Brigada de Delitos Informáticos pudo recuperar las fotos (no se ha difundido si ha sido con la colaboración de Tuenti o de otro modo) y con ese material y otras pesquisas se procedió a la detención de los dos jóvenes.
Los hecho ocurrieron a principios del pasado mes de julio cuando se denunció la desaparición de la cafetería de unas piscinas de un equipo informático valorado en 900 euros, un botín de 250 euros en metálico y mercancías diversas por valor de 600 euros.
Fuente: Diario de León

¿Cuidan como deben las empresas de juegos online de la seguridad de nuestros datos personales?
Tras haber cerrado su red de juego online PlayStation Network y su servicio de música en streaming Qriocity la pasada semana debido al robo masivo de datos personales y de tarjetas de crédito de millones de usuarios, Sony ha vuelto a sufrir un incidente similar: crackers no identificados se han hecho con datos de otros 25 millones de usuarios de sus videojuegos entrando en la red SOE, según reveló este lunes la empresa. Curiosamente, justo un día antes, el vicepresidente de Sony había anunciado medidas para evitar otro robo de datos como el que había afectado días atrás a la PlayStation Network y que habría afectado a 77 millones de usuarios. La PlayStation network permite que los usuarios de esta marca de videoconsola descarguen juegos y jueguen en línea, mientras que la SOE ofrece juegos online para jugar desde PC. El acceso a ambas redes ha sido suspendido, incluyendo el acceso desde Facebook.
En este nuevo robo masivo de datos se han visto comprometidos datos de 10.700 usuarios españoles, según ha informado la empresa nipona. Entre los datos hay nombres, contraseñas, direcciones postales y de e-mail, fechas de nacimiento, números de teléfono y otras.
El incidente que fue revelado la semana pasada ya ha causado que se emprendan acciones legales en Norteamérica y en Europa. Incluso el Congreso de los EE.UU. ha solicitado la comparecencia de los responsables de la empresa. El senador demócrata Richard Blumenthal ha remitido una carta al presidente ejecutivo de Sony en EE.UU. quejándose de la tardanza de la compañía en avisar del problema: “Cuando se produce una fuga de datos es esencial que el cliente sea inmediatamente avisado”.
Sony ha enviado a los clientes de la red PlayStation Network un mensaje en el que explica la situación y les aconseja que no respondan a mensajes que, en nombre de Sony, pidan al receptor datos personales. Aunque los clientes de la red de Sony no pueden cambiar la contraseña de la misma hasta que vuelva a estar operativa, sí se recomienda que, en el caso de emplear la misma contraseña en otros sitios, se cambie en estos de forma inmediata.
De los tres millones de españoles que jugaban en PSN, unos 330.000 habían pagado con tarjeta de crédito su acceso y estos datos podrían también haber sido robados. La Agencia de Protección de Datos española ha abierto una investigacion tras la solicitud de FACUA de intervenir, aunque al parecer si los datos los almacena la empresa madre Sony en Japón y no la filiar española, la AEPD podría no tener competencia para actuar y exigir responsabilidades.
Sony tardó una semana en informar de lo que sucedía realmente en su PSN. Al principio afirmó que se trataba de un fallo técnico. Diversos especialistas han señalado que este tipo de robos masivos de datos sólo pueden ocurrir si la empresa incumple normas básicas de seguridad, como el encriptado con contraseña de sus archivos.
Casi la mitad de los menores españoles no sabe configurar su privacidad en una red social online
Uno de los datos que ha dado a conocer la sección española del proyecto EU Kids online es que sólo el 55% de los menores sabe cómo cambiar su configuración de privacidad en una comunidad virtual (rebautizadas en la actualidad como redes sociales online). Esto, unido al hecho de que hay un gran número de menores que las están usando por debajo de la edad permitida legalmente, convierte su presencia en este tipo de webs como algo preocupante.
No obstante, el informe asegura que:
Las investigaciones realizadas hasta el momento muestran que los menores tienen cada vez más conciencia sobre esta problemática [la privacidad en las redes sociales online] y son cada vez más reservados con determinados tipos de información.
Entre los menores usuarios de redes sociales en España el 67% mantiene su perfil privado (que solo sus amigos puedan verlo). Este porcentaje es sensiblemente superior a la media europea (43%) lo que supone que los menores españoles en este campo están más concienciados, aunque también podría querer decir que las redes más usadas en España (p.ej. Tuenti) configuran en mayor medida por omisión los perfiles como privados.
Un 9% de los menores españoles que usan este tipo de webs publican en ellos información privada como el número de teléfono o la dirección de su domicilio. De media, publican 2’4 datos que podrían permitir identificarles (los anteriormente citados junto a fotos, colegio, edad…).
El 27% miente en el perfil sobre su edad.
Los autores del informe también hacen un llamamiento a la resposabilidad de las empresas gestoras de estas redes sociales:
parece necesario que las redes adecuen sus interfaces y sus configuraciones de privacidad, especialmente en aquellas redes más empleadas por menores, para advertirles de manera clara de las posibles consecuencias de proporcionar ciertos datos en su perfil.
Fuente: EU Kids online
Dibujos animados sobre algunos problemas con la privacidad en las redes sociales
Sexting: «Los adolescentes tienen un concepto de la intimidad diferente al de los adultos»
Con motivo de la presentación en Madrid el pasado viernes de la Guía Adolescencia y Sexting, El Mundo entrevistó a Jorge Flores
, director de PantallasAmigas y coautor de la misma. Reproducimos aquí algunos fragmentos de la entrevista publicada en la versión online del diario:
“Se trata de que los jóvenes sepan que una imagen íntima que envían al que hoy es su novio, mañana puede no serlo y éste puede romper la confianza. O enviarla a un amigo, que éste a su vez la pase a un tercero, por un error o por voluntad, y finalmente acabe en manos de muchos”.
Según un estudio de Inteco del pasado año, el 8% de menores españoles recibe fotos o vídeos de chicos o chicas de su entorno con posturas provocativas y un 4% reconoce haberse hecho a sí mismo este tipo de imágenes. El porcentaje entre los adolescentes de 15 y 16 años es algo mayor: un 6%.
Entre los factores que se esconden detrás de este fenómeno, Flores destaca: “Los adolescentes tienen un concepto de intimidad distinto al de los adultos y, además, hoy en día están habituados a encontrarse imágenes de parejas en Internet. La inmediatez de las nuevas tecnologías facilita que envíen contenidos sin tener tiempo para la reflexión”. Pero, sobre todo y lo más importante, es que “no tienen percepción del riesgo. A este hecho se añade que a esas edades, además de las cuestiones hormonales, necesitan sentirse aceptados por el grupo, por lo que suelen ser más transgresores”.
El problema es que buena parte de ellos desconoce las implicaciones legales ligadas a la difusión de imágenes eróticas, una situación que se complica si el protagonista es un menor de edad. De hecho, las leyes de pornografía infantil son aplicables tanto a adultos como a los adolescentes de entre 12 y 18 años, aunque las sanciones que se imponen son diferentes y se gradúan dependiendo de la gravedad del caso.
Por este motivo, el director de PantallasAmigas defiende que “es fundamental explicar a los menores que tener imágenes comprometidas en el móvil es un riego, así como enviarlas. Porque el teléfono se puede perder o porque alguien puede acceder a él sin que nosotros lo sepamos. Un ejemplo real es el caso de un chico que tenía imágenes suyas guardadas en su terminal y una persona accedió a ellas por Bluetooth, y pidió al menor 600 euros por no difundirlas”.
Necesario por tanto es “proteger adecuadamente los terminales. Y en el caso de que finalmente la imagen íntima se haga pública, deben perder el miedo a comunicárselo a los padres. Y, sobre todo, que no cedan al chantaje“.
Fuente: El Mundo

Según datos presentados por el CEOP británico, las denuncias recibidas por casos de abuso sexual y grooming de menores han aumentado un 17% este año con respecto a las recibidas en el periodo anterior. Un cuarto de todas las denuncias es por grooming a través de Internet.
Entre los casos referidos de grooming, un cuarto habían llegado a exigirles la realización de actos sexuales online y un 9% intentos de citas en persona con los menores.
La organización lo relaciona con el aumento del sexting entre los internautas más jóvenes, fenómeno que advierten se ha convertido en una moda, de cuyos peligros no son conscientes los adolescentes. Aseguran que es necesario educarlos en dichos peligros, que también incluyen la generación inadvertida de una mala reputación online que les podría perjudicar en una futura búsqueda de empleo y la incorporación de sus imágenes y vídeos a archivos de intercambio entre pedófilos.
Según la organización el aumento de denuncias se debe a la mayor implicación de los proveedores de servicios: moderadores de foros, empresas de telefonía o hosting, etc. mientas que el 40% de las denuncias provienen del público general, principalmente mediante el botón ClickCEOP, un mecanismo que Facebook se negó hasta hace poco a incorporar.
Tras dos años de investigación, la ciberpatrulla del FBI ha detenido a un californiano de 31 años por amenazar a sus víctimas y realizar chantajes de tipo sexual (sextorsión, en palabras de la policía) tras infectar sus ordenadores con un malware de tipo troyano.
Este malware le permitía controlar la webcam y el micrófono de los ordenadores infectados, además de tener acceso a los ficheros y todo lo que se tecleaba en ellos. Después usaba esa información para chantajear a las más de 200 víctimas, muchas de ellas adolescentes.
Una vez que lograba infectar un ordenador, se valía de técnicas de ingeniería social para extenderlo en una red social online: suplantaba la identidad de algún conocido y ofrecía ver un vídeo. Cuando la gente aceptaba el anexo, el caballo de Troya se instalaba, dándole completo control del PC.
El FBI explicó que no era ningún hacker, sino una persona con conocimientos medios: “Cualquiera puede hacer esto con las herramientas que están disponibles en la Red”.
El sextorsionador creaba una situación de angustia en sus víctimas, principalmente adolescentes, mediante amenazas de difusión de su privacidad, usando el miedo para controlarlas. Así, solía adjuntar a emails remitidos a sus víctimas una foto íntima de ellas mismas que había encontrado en el equipo infectado, y les exigía que grabasen un vídeo explícito para él, bajo la amenaza de enviarles a los padres dicha fotografía si no accedían a la petición.
Según el FBI podía haber seguido controlando para siempre la intimidad de sus víctimas, como un perpetuo espectro voyeur que acompañaría cada segundo de sus vidas en sus habitaciones, si no hubiese dado el paso de establecer contacto. Esto resulta quizás aún más aterrador: ¿cuántos adolescentes estarán sufriendo esta vigilancia de desconocidos sin saberlo?
Fuente: IDG now UOL
PantallasAmigas contribuye a la sensibilización mediante webs temáticos y animaciones didácticas en torno a este problema y otros derivados del uso de la webcam y del sexting. Uno de ellos es CuidadoConLaWebcam.

Las redes sociales no han incorporado nuevos riesgos a quienes usamos Internet puesto que ésta ya era una Red Social. Sin embargo, sí se pueden destacar dos aportaciones de relevancia por parte de estos contextos online que pueden comprometer nuestro bienestar.









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